lunes, 29 de junio de 2015

Te haces añicos

Quiero saber de ti, sin embargo todo me dice que no puedo buscar algo que nunca se perdió porque nunca existió; he arrojado tu nombre al mar y aún así me despierto con tu nombre atravesada en la garganta, tu recuerdo impregnado en mi memoria y estas ganas de querer abrazarte y perdernos. Estar lejos de ti me ha servido mucho, no solo para darme cuenta de la magnitud de tu cobardía, sino de las fuerzas que poseo, débiles pero suficientes para tratar de que no perturbes mis días hasta ahora, y sabes? han pasado 5 meses y 14 días y no hay mañana en la que no despierte preguntándome cómo estarás, qué estarás haciendo, qué nuevas cosas estarás aprendiendo y si en algún momento hasta ahora, mi imagen ha pasado disimulada por tus sueños.

Trato de que esta situación no afecte mi yo comunicadora ni mi yo estudiante, pero es muy difícil porque al ser muy sentimental revuelvo todo y es algo que no me gusta porque mi distracción es impedimento para seguir luchando cada día, con todas las fuerzas que sé poseo, pero no he explotado o no he dejado salir aún. 

Mientras Ana salió temprano para ir a encontrarse consigo, yo me quedé en el cuarto para tratar de avanzar los trabajos que tengo pendientes y que no dejan que duerma profundamente, pero tu recuerdo hizo que llorara como una niña, una niña que ahora mujer quisiera que le respondas porqué fuiste tan cobarde conmigo, porqué nunca me diste el lugar que sé merecía ante nuestro estúpido entorno, qué sentimiento estúpido de reconocimiento,  y la respuesta es toda mía porque el lugar me lo debí de dar yo y no un cobarde como tú, a veces me gustaría odiarte, pero el odio es un sentimiento igual de intenso que el amor y para ti, ya no quiero tener ni el más mínimo sentimiento; es imposible lo sé, porque contigo aprendí tantas cosas, compartimos tanto que ya no recuerdo mucho cómo era antes de ti.

Tengo mucho por lo que debo seguir, y tú te haces añicos y te vas regando por mi camino incomodando mis pasos, te metes entre mis zapatos con agujeros y haces llagas la planta de mis pies, estoy sangrando y no puedo detenerme a ver mis heridas porque ya no tiene sentido, a veces cansada trato de aminorar el paso para que el dolor no sea tan fuerte pero no puedo, con todo y ese dolor sigo caminando, hay manchas de sangre atrás pero no debo detenerme, tú ya no curas mis heridas, eso lo tengo que hacer yo sin embargo, tengo la manía de sacar las costras de las heridas que tratan de sanar para volverlas rasgar.


domingo, 28 de junio de 2015

Mi primer esbozo de amor

Al final, una siempre termina esperando, espera siempre una respuesta, un gesto, una mirada, un beso, una noche, espera, siempre espera, espera aunque jura que ya no lo hace, aunque sienta que ya todo está dicho y ha llegado el final, aún en la desesperanza más trágica, creo yo, uno siempre espera. Yo espero, una respuesta tuya, una llamada, un mensaje, una carta, un hola, espero y te espero en mis sueños.
Tengo muchos miedos, entre ellos, vivir arrepentida de que pudo y no fue, por lo menos no por cosas que yo pude controlar; así es como decidí escribirte, una noche que estaba triste porque el amor que mantuve 4 años en la Universidad había empezado a salir con una chica, iniciando otra historia, historias que yo eché por la borda porque aún esperaba que un día se plantara ante mí y me dijera "No te vayas a ningún lado, no sin mí", a pesar de haber terminado,  manteníamos una relación "abierta" (las excusas que utilizamos solo para tirar), una mierda, y nadie más que yo es culpable, en mí lo dejé tanta veces, pero regresé a él muchas más, con más fuerza que la anterior, con más amor para dar, hasta una vida para ofrecer; y era tanto que llegué a sentir que estaba alimentándome de las migajas que dejaba, y sentía que era suficiente, que podía ser feliz con tan solo una noche con él, despertar con nuestras manos entrelazadas, nuestros olores confundidos y nuestros cuerpos pidiendo más, pero no.
Cuando despertaba tenía en mente cuál iba ser la rutina, qué camino tomar para toparme contigo, para mi suerte solo había uno, ahora lo único que tenía que hacer era estar antes de las 7:05 a.m por donde ya sabía tú tendrías que pasar; como el color de tu uniforme era peculiar, no era difícil saber cuando salías de casa. Te veía a lo lejos y mi corazón ya empezaba a bailar de emoción, cada paso que daba temblaba, de miedo, de que te dieras cuenta que esta niña soñaba contigo, cada paso era interminable y mientras más te acercabas, mientras la distancia se acortaba, mientras ibas a estar a solo unos cuantos centímetros de mí, aceleraba el paso, caminaba tan rápido que cuando me detenía, tenía el corazón a punto de salirse del pecho, volteaba a verte y ya habías desaparecido en la distancia y me decía "será mañana, le hablaré mañana", y seguía mi camino imaginando qué palabras tendría que utilizar, para no darte una mala impresión y así fueron pasando los días, hasta que terminé el colegio. 
Nuevos amores cubrieron el que te tenía, me arrastraron, me revolvieron, me tumbaron, me hicieron flotar y me golpearon con fuerza, me dejaron como un náufrago en la orilla.
Así estoy ahora, como un náufrago tratando de no morir de sed, buscando fuentes de agua dulce, mucha comida, construyendo un hoy, queriendo aprender de todo y sin darle importancia a nada, soy muy floja para muchas cosas, pero heme aquí, utilizando la mujer para confesar el amor de una niña, una niña que hasta ahora no entiende porqué aunque esas olas la hayan lastimado aún tiene muchas ganas de volver a correrlas, de nadar, de flotar en ellas y ahora con muchas más ganas que antes.
Fuiste el primer esbozo de amor que tuve, inocente, puro, sencillo.




Nunca supe cómo hacer que fueras más feliz

Me siento triste, siento un hondo vacío, un dolor que no puedo controlar, mis lágrimas quieren salir, desbordarse pero no puedo llorar, no porque no pueda, sino porque creo que ya es suficiente, lloré por 5 años y ya es el límite. Hoy sentí que perdí la poca fuerza que tenía , la llamé, llamé a la enamorada del chico que aún, después de 5 años, sigo queriendo; tal vez es solo el rezago de lo que pude haber sentido, pero es inevitable el dolor, por qué la llamé? Porque él me lo pidió, él me dijo que la llame, que abogue por él porque un mensaje que yo le había enviado había causado que ella se molestara con él. Qué estúpida! Solo una masoquista como yo accedería hacer a una cosa de ese tipo.

La llamé y creo que no logré solucionar nada, me sentí tan mierda, porque estaba hablando con la chica que el imbécil que yo había querido quiere. Puta! Eso soy, no solo porque accedí a tener solo sexo con él, sino porque no he respetado la poca dignidad que tenía; en mi defensa, debo decir que no lo quiero ver triste y menos por mi culpa, quiero que sea feliz, lejos de mí, lejos hasta el punto de no saber más de él, solo que es feliz. Espero, desde lo más profundo desde lo más hondo de mi ser, que seas feliz, que todo se arregle, que todo vaya bien, espero que si todo llegue a buen puerto ella sepa cómo hacerte feliz.