domingo, 28 de junio de 2015

Mi primer esbozo de amor

Al final, una siempre termina esperando, espera siempre una respuesta, un gesto, una mirada, un beso, una noche, espera, siempre espera, espera aunque jura que ya no lo hace, aunque sienta que ya todo está dicho y ha llegado el final, aún en la desesperanza más trágica, creo yo, uno siempre espera. Yo espero, una respuesta tuya, una llamada, un mensaje, una carta, un hola, espero y te espero en mis sueños.
Tengo muchos miedos, entre ellos, vivir arrepentida de que pudo y no fue, por lo menos no por cosas que yo pude controlar; así es como decidí escribirte, una noche que estaba triste porque el amor que mantuve 4 años en la Universidad había empezado a salir con una chica, iniciando otra historia, historias que yo eché por la borda porque aún esperaba que un día se plantara ante mí y me dijera "No te vayas a ningún lado, no sin mí", a pesar de haber terminado,  manteníamos una relación "abierta" (las excusas que utilizamos solo para tirar), una mierda, y nadie más que yo es culpable, en mí lo dejé tanta veces, pero regresé a él muchas más, con más fuerza que la anterior, con más amor para dar, hasta una vida para ofrecer; y era tanto que llegué a sentir que estaba alimentándome de las migajas que dejaba, y sentía que era suficiente, que podía ser feliz con tan solo una noche con él, despertar con nuestras manos entrelazadas, nuestros olores confundidos y nuestros cuerpos pidiendo más, pero no.
Cuando despertaba tenía en mente cuál iba ser la rutina, qué camino tomar para toparme contigo, para mi suerte solo había uno, ahora lo único que tenía que hacer era estar antes de las 7:05 a.m por donde ya sabía tú tendrías que pasar; como el color de tu uniforme era peculiar, no era difícil saber cuando salías de casa. Te veía a lo lejos y mi corazón ya empezaba a bailar de emoción, cada paso que daba temblaba, de miedo, de que te dieras cuenta que esta niña soñaba contigo, cada paso era interminable y mientras más te acercabas, mientras la distancia se acortaba, mientras ibas a estar a solo unos cuantos centímetros de mí, aceleraba el paso, caminaba tan rápido que cuando me detenía, tenía el corazón a punto de salirse del pecho, volteaba a verte y ya habías desaparecido en la distancia y me decía "será mañana, le hablaré mañana", y seguía mi camino imaginando qué palabras tendría que utilizar, para no darte una mala impresión y así fueron pasando los días, hasta que terminé el colegio. 
Nuevos amores cubrieron el que te tenía, me arrastraron, me revolvieron, me tumbaron, me hicieron flotar y me golpearon con fuerza, me dejaron como un náufrago en la orilla.
Así estoy ahora, como un náufrago tratando de no morir de sed, buscando fuentes de agua dulce, mucha comida, construyendo un hoy, queriendo aprender de todo y sin darle importancia a nada, soy muy floja para muchas cosas, pero heme aquí, utilizando la mujer para confesar el amor de una niña, una niña que hasta ahora no entiende porqué aunque esas olas la hayan lastimado aún tiene muchas ganas de volver a correrlas, de nadar, de flotar en ellas y ahora con muchas más ganas que antes.
Fuiste el primer esbozo de amor que tuve, inocente, puro, sencillo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario